Los empleados efectivos, algunos de ellos con 18 años de antigüedad, están siendo convocados para recibir su indemnización. También se cortan los contratos temporarios y sólo tres trabajadores permanecerán cumpliendo tareas en un centro de investigación de Camet.
Lo que se preveía hace ya un tiempo tristemente se convirtió en realidad y la planta cerealera de Nidera Semillas S.A, situada en cercanías del Paraje “La Ballenera”, cerró definitivamente sus puertas dejando 21 empleados efectivos y de 49 contratados sin trabajo.
La noticia causó conmoción en la región ya que a varias familias de Otamendi y Miramar se les corta una fuente laboral, situación que afecta a trabajadores con hasta 18 años antigüedad.
La firma ubicada sobre el kilómetro 37,5 de la ruta 88 concentrará todo el proceso productivo en su base operativa a la ciudad de Venado Tuerto, provincia de Santa Fe.
La determinación de la empresa agudiza la falta de trabajo estable en el distrito de General Alvarado, en un contexto de país que tampoco ayuda.
En dialogo con LA CAPITAL, Estanislao Sestak, responsable de producción de la planta explicó: “Estamos haciendo un traslado de las operaciones a toda la zona de Venado Tuerto donde ya existen otros dos sectores de producción mayores. El objetivo es ser más eficientes en todo lo concernientes al negocio de semillas de maíz y girasol”.
“No es que el negocio dejó de ser rentable, simplemente que las plantas de Santa Fe son mucho más grandes, con mayor capacidad y posibilidad de hacer 2 millones de bolsas lo que triplica o cuadriplica el accionar de las instalaciones de la ruta 88. Se buscó eficiencia y armar núcleos productivos más cercanos, eso explica el porqué de la decisión”, amplió.
La determinación no cayó para nada bien en los trabajadores, ya que según lo aclarado por Sestak ante este diario, “son 21 los operarios fijos que fueron desvinculados, mientras que otros 3 fueron reubicados en un centro de investigación que la empresa posee en Camet”.
Tampoco se renovará la relación laboral con 49 empleados temporarios. “También llegaremos a un acuerdo por su relación con la empresa”, dijo el representante de Nidera S.A.
“No es agradable decirle a una persona que ya no tiene trabajo, por más que todos van a ser indemnizados como corresponde e inclusive se arregló que recibieran un 20% más de lo que realmente les corresponde. Era gente muy capacitada con muchos años cumpliendo funciones por eso se extenderá por un tiempo el beneficio de la obra social familiar”, amplió.
Destino de la planta
Otra de las grandes preguntas es cuál será el destino de la imponente infraestructura que deja de funcionar en el distrito de General Alvarado. “En realidad no hay nada resuelto con respecto a eso, primero queremos solucionar la situación de los empleados cesanteados. Hay dos o tres propuestas que se están estudiando pero concretamente no existe ninguna definición”, sostuvo Sestak.
La compañía desarrollaba su actividad principal durante temporada de verano y otoño, desde febrero a mayo, época donde se tomaban mayor cantidad de personal. Se recibía y seleccionaba espiga de maíz y girasol para luego transformarla en semilla y despacharla a clientes
Repercusiones
Muchas de las personas que cumplían tareas en ese lugar se manifestaron a través de las redes sociales, haciendo saber su impotencia y disconformidad con la medida adoptada con empresa.
“Es verdad lo de Nidera, estamos todos muy mal, tristes porque nos quedamos sin trabajo”, fue una de las expresiones.
“Siempre cumplieron, en eso no nos podemos quejar, era un buen trabajo, por eso duele este final”, expresaron desde otra familia damnificada.
En 2016, Nidera había dado de baja varios contratos por la tecnificación de la planta. Para esa época ya existía un déficit estructural y por eso se manejó un plan de retiro voluntario, mientras las instalaciones permanecían funcionando aunque sin dar detalles bajo que modalidad y alcances. Hoy. la realidad es que se cierra y muchas personas pierden su trabajo. Fuente: La Capital MDP