La provincia y la Prefectura Naval avanzan en un trabajo conjunto para fortalecer controles, presencia operativa y capacidades ante el crecimiento de la actividad portuaria y energética.
El Gobierno de Río Negro y la Prefectura Naval Argentina avanzan en la coordinación de acciones para reforzar la seguridad marítima en el Golfo San Matías, en un contexto marcado por el crecimiento de las exportaciones desde Punta Colorada y San Antonio Este.
El objetivo es acompañar el aumento de la actividad portuaria y energética con mayores controles, presencia operativa y capacidad de respuesta.
Coordinación ante un nuevo escenario exportador
El encuentro de trabajo fue encabezado por el ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, junto al director de la Región Sur de la Prefectura Naval Argentina, prefecto mayor Carlos Apablaza.
Durante la reunión se analizó el impacto que tendrá el incremento del movimiento marítimo y la necesidad de anticiparse a ese escenario. “Estamos frente a un proceso de crecimiento que exige planificación y coordinación”, señaló Echarren, al remarcar que la provincia busca que el desarrollo portuario esté acompañado por un esquema sólido de seguridad.
Más presencia en el Golfo San Matías: Desde la provincia destacaron que el refuerzo apunta a garantizar condiciones seguras para la navegación y las operaciones portuarias.
“Queremos que el aumento de las exportaciones se desarrolle con previsibilidad y control”, sostuvo el ministro, al tiempo que subrayó la importancia del trabajo conjunto con Prefectura. La zona del golfo comienza a adquirir un rol estratégico dentro del esquema logístico nacional, lo que eleva los requerimientos operativos.
Código PBIP
La coordinación entre la Provincia de Río Negro y Prefectura Naval Argentina se inscribe, además, en el marco del Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias (PBIP/ISPS), instrumento obligatorio para instalaciones portuarias que atienden buques sujetos al Convenio SOLAS. Dicho código establece un sistema de gestión de riesgos orientado a prevenir actos ilícitos que afecten a buques, cargas, infraestructura crítica y operaciones, mediante evaluaciones de protección, planes aprobados, oficiales designados y procedimientos auditables.
En este contexto, el desarrollo del proyecto portuario de Punta Colorada, junto con el esquema de boyas de amarre y transferencia offshore, requiere su encuadre temprano dentro del régimen PBIP, incluyendo la definición del alcance de la instalación portuaria, la categorización de las áreas operativas y la elaboración de un Plan de Protección de la Instalación Portuaria que contemple tanto las operaciones en muelle como las vinculadas al sistema de boyas. Esto resulta determinante para habilitar operaciones con buques de gran porte y sostener estándares compatibles con las exigencias de las principales navieras internacionales.
La incorporación efectiva del PBIP a estos desarrollos no sólo fortalece la protección física y operativa, sino que reduce riesgos regulatorios, mejora la asegurabilidad de las operaciones y aporta previsibilidad a las cadenas logísticas marítimas. Para proyectos de infraestructura portuaria de escala, como los previstos en Punta Colorada y San Antonio Este, la protección portuaria deja de ser un componente accesorio y pasa a constituir un requisito estructural para la viabilidad técnica y comercial de las futuras operaciones.
FUENTE: NUESTROMAR
