El inicio del año operativo en el Puerto de Barranqueras volvió a poner en primer plano el rol de la infraestructura portuaria como herramienta logística para las economías regionales.

Por GlobalPorts

La reciente recepción de 150 toneladas de semillas de girasol, provenientes de distintas localidades del interior chaqueño, no solo marcó el primer movimiento comercial de 2026, sino que dejó una señal concreta sobre la función que el puerto puede cumplir en la organización de los flujos productivos de la provincia.

El cargamento arribó desde La Tigra, La Clotilde, Tres Isletas y Presidencia Roque Sáenz Peña, reflejando una producción de origen territorialmente disperso que encuentra en el puerto un punto de convergencia logística.

La operatoria incluyó la descarga y el posterior almacenamiento de las semillas en los silos del recinto portuario, consolidando al puerto como eslabón intermedio entre el productor y los siguientes tramos de la cadena agroindustrial.

Más allá del volumen puntual, la operación adquiere relevancia por su significado logístico. En un contexto donde los costos de transporte y la eficiencia en la gestión de cargas resultan determinantes para la competitividad, el uso del puerto como espacio de acopio y ordenamiento permite reducir recorridos innecesarios, optimizar tiempos y ofrecer previsibilidad a los productores del interior provincial. Desde el Gobierno del Chaco destacaron que este primer movimiento del año reafirma la importancia del puerto como infraestructura estratégica para acompañar el crecimiento de la producción local y fortalecer la cadena agroindustrial.

En esa línea, la administradora del Puerto de Barranqueras, Alicia Azula, señaló que “el inicio del año con este volumen de carga refleja el acompañamiento permanente del Gobierno del Chaco a los productores y al sector agroindustrial, promoviendo políticas públicas que fortalecen la producción, la logística portuaria y el desarrollo económico regional”.

La funcionaria también subrayó que la actividad portuaria genera impactos que trascienden la operatoria puntual: desde empleo directo e indirecto hasta una mayor dinamización de la economía local. En este sentido, el puerto se consolida como una herramienta de integración productiva y logística, capaz de articular la producción primaria del interior con una infraestructura que aporta eficiencia al sistema.

En clave prospectiva, el arranque del año con cargas agroindustriales permite leer esta operación como una señal temprana sobre el perfil de actividad que podría consolidarse a lo largo de 2026. La regularidad y sostenimiento de estos movimientos serán determinantes para que el puerto deje de ser una alternativa ocasional y se afiance como un nodo logístico estructural para la producción chaqueña.

FUENTE GLOBALPORT

09-01-2026