El Consorcio de Gestión del Puerto Dock Sud informó que realizó “con éxito” el ejercicio anual de convalidación del Plan de Contingencias ante derrames de hidrocarburos y otras sustancias nocivas en el espejo de agua (PLANACON), desarrollado en el muelle público de la terminal. La actividad se ejecutó bajo auditoría de la Prefectura Naval Argentina (PNA), a través del equipo perteneciente a la Estación de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental (SIPA) de Prefectura Dock Sud, que acompañó el procedimiento y supervisó su cumplimiento.

Según destacaron desde el puerto en su comunicación oficial, la jornada contó con la participación activa de los equipos internos de Operaciones y Ambiente, además del soporte de la empresa Cintra, especializada en respuesta ante derrames. El ejercicio forma parte de las prácticas periódicas que permiten validar la capacidad operativa ante eventos ambientales críticos y poner a prueba protocolos de actuación coordinados, en un entorno donde la continuidad del movimiento portuario exige previsibilidad y control de riesgos.

 

 

En un contexto donde la eficiencia logística está cada vez más asociada a estándares de gestión, seguridad y sostenibilidad, la convalidación anual del PLANACON aparece como un componente clave para garantizar que la infraestructura, los procedimientos y los recursos disponibles puedan responder de manera inmediata frente a contingencias que afecten el espejo de agua del puerto y sus áreas de operación.

Desde Dock Sud sintetizaron el objetivo de este tipo de entrenamientos con una definición que busca marcar agenda: “Un puerto eficiente es, ante todo, un puerto seguro”. En esa línea, señalaron que estos ejercicios permiten validar la respuesta prevista en los planes y “reafirmar el compromiso de esta gestión con el cuidado del ambiente y la comunidad”, consolidando una mirada que integra operación portuaria, protección ambiental y responsabilidad territorial.

La presencia del equipo auditor de Prefectura – SIPA también aporta un elemento distintivo: no se trata únicamente de un simulacro interno, sino de una práctica supervisada por la autoridad con competencias específicas en salvamento, incendios y protección ambiental, que interviene en la evaluación de los procedimientos establecidos y su capacidad de implementación efectiva en escenarios reales.

Más allá de la ejecución puntual, este tipo de ejercicios se vuelven estratégicos para la agenda portuaria actual: la preparación ante contingencias ambientales ya no es un aspecto accesorio, sino una condición concreta para sostener confianza operativa, minimizar impactos y garantizar continuidad en las cadenas logísticas que dependen del funcionamiento del sistema portuario.

 

En esa dirección, la convalidación del PLANACON en Dock Sud refuerza una señal clara: la seguridad operativa y la respuesta ambiental forman parte del “backstage” que sostiene la competitividad de los puertos, y que hoy es observado con cada vez más atención por operadores, autoridades y comunidades del entorno.

FUENTE: GLOBALPORTS